29 mar 2026
Trump flexibiliza las sanciones diplomáticas mientras avanza el caso Maduro
El acercamiento entre Washington y Caracas ha dado un nuevo paso con la flexibilización de las sanciones en el ámbito diplomático.
El Departamento del Tesoro ha autorizado a las misiones venezolanas en Estados Unidos a operar cuentas, realizar pagos y acceder a determinados servicios financieros, en paralelo con el envío de una delegación a Washington para avanzar en la reapertura de la embajada. La medida amplía la lógica de flexibilización selectiva ya aplicada en sectores como el energético o el minero, y consolida una normalización gradual basada en aperturas parciales y controladas. En ese marco, Trump ha subrayado el potencial económico de la relación y ha llegado a afirmar que Venezuela está “mejor que nunca en la historia” y que la cooperación bilateral funciona como una especie de “empresa conjunta”, aunque esa apertura sigue discurriendo bajo un esquema de supervisión financiera y control estadounidense sobre los flujos derivados de los sectores estratégicos.
En paralelo, el proceso judicial contra Nicolás Maduro en Nueva York sigue avanzando sin cambios de fondo. En su segunda comparecencia, el juez Alvin Hellerstein rechazó desestimar los cargos y mantuvo abierta la causa, pese al intento de la defensa de tumbar el caso alegando que las sanciones dificultan el pago de sus abogados. La vista dejó abiertas, además, varias cuestiones procesales, desde el acceso a fondos para costear la defensa hasta la protección de pruebas y testigos, mientras la Fiscalía insiste en que podrían presentarse nuevos cargos. El resultado es un proceso que se alarga y que, por ahora, mantiene intacta la presión judicial sobre el antiguo núcleo del poder chavista.